La familia colecciona equiposLa familia colecciona equiposLa familia colecciona equipos

La familia colecciona equipos

Los pozzo, italianos, que ya son propietarios del granada y el udinese, también se han hecho cargo del watford, club inglés que milita en la segunda división del país.

L o mismo es verdad eso de que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. De todas formas, la familia Pozzo no puede quejarse de que le falten muchas cosas. Al menos no en el plano deportivo, pues en el mes de junio se ha hecho ni más ni menos que con su tercer equipo de fútbol profesional: el Watford FC.
La familia italiana, acompañada del dinero y de las gestiones empresariales, es una habitual en los despachos del mundo del fútbol. Primero fue Udinese, equipo que compraron en el año 1986; y después, hace solo tres años, el Granada, a quien lo ascendieron dos categorías en dos temporadas. Un éxito.
Ahora han aterrizado al norte del Londres. El panorama no es desconocido para ellos, pues el Watford está en la Championship, la segunda división de Inglaterra. Tan pronto como han llegado a su nueva casa han expuesto sus metas: “Tenemos la ambición de ascender a la Premier League y conectar con la afición”, dijeron en el comunicado que emitieron.
La cabeza visible de este entramado es Giampaolo Pozzo, empresario italiano. “El Watford puede estar tranquilo: económicamente estarán a salvo”, aseguró. Además, la familia ha querido dejar unos ramalazos de sensibilidad ante la afición con el objetivo de relacionarse con ellos lo antes posible, congeniar bien y tener una relación estable: “El fútbol no es un negocio para nosotros, sino una pasión”. 
Aunque quieren respetar los patrones históricos del club y de la cultura que rodea al fútbol inglés, tal y como afirmaron al llegar, sus puntos de actuación seguirán siendo similares a los que utilizan en Udinese y Granada. En especial, el referente al scouting, al fogueo de jóvenes jugadores para sacar buen rendimiento de ellos.
zola, el elegido para el banquillo 
En las dos últimas temporadas, el Watford ha tenido dos técnicos. Sin embargo, el gran trabajo del entrañable y carismático Sean Dyche, terminando undécimo con una plantilla limitada, no será suficiente para mantener su cargo el próximo curso. El elegido para ocupar el banquillo de Vicarage Road es Gianfranco Zola. El italiano, en su única experiencia al mando de un equipo, consiguió salvar al West Ham. 
La plantilla del Watford no es muy rica en recursos, se nutre de cesiones y, por si fuera poco, su jugador más decisivo en el último año, Troy Deeney, ha sido condenado a 10 meses de prisión por unos altercados en Birmingham. Su mejor sonrisa sale cuando piensan en Sean Murray, de 18 años, reciente revelación y esperanza del club británico para los próximos años.
La familia Pozzo ya comanda un nuevo proyecto. Si continúa por el mismo sendero, habrá que tener muy en cuenta al Watford a corto plazo.