

Aunque en esta edición de la Vuelta a España no destaca especialmente la nómina de sprinters, siempre hay hueco para los que quieren su victoria parcial. Su momento de gloria, de alzar los brazos en una gran carrera. En este año 2012 le ha tocado a John Degenkolb, que ya suma cuatro victorias parciales cuando nos acercamos al ecuador de la carrera. Su ídolo era Jan Ullrich, aunque no se parezcan sobre una bicicleta. Degenkolb es potente y veloz, y desde los 13 años tuvo muy claro que quería ser ciclista profesional, a pesar de que sus primeros pinitos siendo niño fueron con un balón de fútbol. Se decantó. Y para bien. la velocidad es su terreno John Degenkolb fue segundo en el Mundial Sub 23 de Geelong, sólo superado al sprint por Michael Matthews, y desde aquel momento ya se veían venir sus virtudes. Aunque en 2011 ya ganó dos etapas en Dauphiné y dio varias veces al palo en la Vuelta a España (2º, 3º y 4º), ha sido en este curso 2012 donde el ciclista alemán del Team Argos-Shimano se está hinchando. Parciales en pruebas menores, la general del Tour de Picardie (más dos etapas) y un elogiable quinto puesto en un monumento ciclista: Milan - San Remo. Y ahora, participando en la Vuelta a España, todavía no conoce rival en las llegadas masivas. No han podido con él ni Allan Davis en la segunda etapa, ni el experimentado Daniele Bennati en la quinta y tampoco Elia Viviani en la séptima jornada de la ronda española. Tampoco Bouhanni pudo con las potentes bielas del alemán en la jornada décima. Ahora veremos si pasa la montaña.